¿Qué es la dermatitis atópica?

Si piensas en la dermatitis atópica, una forma crónica de eccema atópico, la imagen que seguramente te viene a la cabeza es esa erupción visible que provoca picor y escozor. Pero, debajo de la piel, están pasando más cosas. 

La dermatitis atópica es mucho más que una enfermedad de la piel. Es una enfermedad causada por una hiperactivación del sistema inmune que provoca una inflamación en nuestro organismo. 

Entender lo que sucede en tu interior puede ayudarte a controlar mejor los síntomas de la dermatitis atópica antes de que se produzcan.

Causas de la dermatitis atópica

La dermatitis atópica que se produce de forma crónica es mucho más que una enfermedad de  la piel. 

El tipo más habitual de eccema atópico es la dermatitis atópica, una enfermedad crónica.

En la dermatitis atópica, la piel de aspecto aparentemente sano y normal puede presentar una inflamación activa bajo la superficie, llamada inflamación subyacente. En los brotes de la dermatitis atópica, esta inflamación puede estar latente o aparecer.    

El síntoma más evidente de la dermatitis atópica es la piel seca con picor. Los brotes son distintos en cada persona y puede afectar a distintas partes del cuerpo.  Otros de los síntomas más frecuentes son: 

  • Eritema o enrojecimiento
  • Exudado
  • Inflamación
  • Escamación
  • Costras
  • Piel gruesa

Estos síntomas y manifestaciones son una parte de lo que sucede en el organismo. La mayoría de personas con dermatitis atópica moderada a grave afirman que el picor puede dificultarles la conciliación del sueño y con frecuencia, despertarlas por la noche. Para entender mejor cómo afecta la  dermatitis atópica es importante entender qué otros mecanismos se desarrollan en nuestro organismo. 

Rascado de la piel 

La dermatitis atópica es una enfermedad inmunológica, lo que significa que afecta al sistema inmunológico. 

La dermatitis atópica aumenta drásticamente la sensibilidad del sistema inmunológico, que puede reaccionar incluso ante los irritantes o alérgenos más insignificantes. Esta reacción puede provocar un exceso de inflamación bajo la piel (inflamación subyacente), lo que produce esos brotes frecuentes. De manera que las erupciones que observamos en la superficie son solo los síntomas visibles de un proceso inflamatorio más profundo.

1.PICOR

En pacientes con dermatitis atópica, las células inmunitarias de las capas profundas de la piel envían señales inflamatorias a la superficie, causando la erupción cutánea y el picor.  

2. RASCADO

En el rascado, se daña la capa superficial de la piel, lo que permite que penetren gérmenes, virus y alérgenos.

3.PIEL DAÑADA

Como respuesta a estos agentes invasores, el sistema inmunitario sigue enviando señales a la superficie, lo que empeora aún más el eritema y el picor.

4.LIBERACIÓN DE LAS SEÑALES INFLAMATORIAS

Al incrementarse el rascado, se deteriora más la barrera cutánea, y el ciclo de prurito-rascado continúa.

 

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